martes, 8 de junio de 2010

Autismo y terapia con animales


Adjunto a continuación un par de páginas del libro "El encantador de gatos", de Carlos Rodríguez; en las que se nos habla de una forma de intervención novedosa, pero que parece estar dando sus frutos: la terapia con animales.
En clase hemos estado viendo a través del trabajo de nuestros compañeros el autismo; no obstante, como en la mayoría de los casos, siempre parece que no hay muchos tipos de intervenciones que pueda desempeñar el educador social, que sus funciones no están completamente claras y delimitadas y que son las "típicas". Por ello, cuando al leer el libro he llegado a esta sección me ha parecido realmente interesante; además se trata de un tipo de intervención que puede realizar el educador social (siempre que tenga los conocimientos necesarios, en este caso, la Universidad de Sevilla ofrece varios másters), por ello la comparto con vosotros.

"Una mascota es un estímulo perfecto y un acompañante ideal en cualquier etapa de crecimiento. Puede ser desde un confidente hasta un compañero de juegos incondicional. Además, ayuda al pequeño a ser mucho más responsable, tener una mayor autoestima y empatía hacia otras personas y seres vivos en general.
La inocencia y el carácter especial de los niños hace que se vinculen muy rápidamente con los animales y su relación suele hacer que estén más abiertos a mostrar sus sentimientos. En este punto es esencial, por ejemplo, en las terapias que se desarrollan con niños autistas.
La relación de estos niños con los gatos suele ser asombrosa y les ayuda enormemente a guiar sus sentimientos y expresar sus emociones. Asimismo, en contra de lo que mucha gente piensa, estas personas son muy inteligentes y los animales les ayudan a concentrarse y motivarse.
Esto hace que entre el niño y el gato se establezca un vínculo muy especial e inigualable.
Aunque en España este tipo de terapias han comenzado con décadas de retraso, en los últimos años ha crecido su aplicación y se está extendiendo rápidamente gracias a las iniciativas privadas.
en la sanidad pública estas prácticas no son tomadas con la consideración debida, a diferencia de otros países europeos o Estados Unidos, donde estas experiencias sí se están desarrollando de forma habitual y con gran éxito.
En España, todas las experiencias las encontramos en centros privados, sobre todo en residencias de ancianos, donde los perros o gatos han pasado a convivir con los residentes y a compartir su vida con ellos".

Este es el extracto concreto en el que se habla de "autismo", no obstante, se habla de terapia con muchos otros colectivos que se han tratado en clase y son interesantes, por lo que más adelante volveré a hacer referencia a este libro.

viernes, 30 de abril de 2010

Exposición sobre Síndrome Down


La exposición de este grupo se habría con las siguientes cuestiones: ¿Crees que las personas con Síndrome Down pueden hacer las cosas del día a día por sí mismas? ¿Por qué?

A continuación, a modo de síntesis podemos decir que lo que expusieron nuestros compañero fue lo siguiente:

1. ¿Qué es el síndrome Down?
Es un trastorno genético causado por una trisonomía en el par 21. Características:
- Retraso mental
- Características físicas
- Patologías (tiende a producir una serie de patologías como puedan ser problemas en la piel, problemas cardiovasculares, problemas en la piel…)

2. Legislación
Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y atención a personas en situación de dependencia. (Ley de Dependencia)
L.I.S.M.I. Ley de integración social de minusválidos: para empresas de más de 50 trabajadores, tienen que incorporar un 2% de trabajadores con algún tipo de deficiencia.
L.E.A. Los objetivos abogan por una integración de las personas con discapacidad.

3. Factores de riesgo de la marginación del colectivo
Alto índice de analfabetismo: 60% de la población con síndrome Down es analfabeta.
Bajo índice de personas con este síndrome que poseen estudios secundarios y/o FP. Sólo un 0’7% poseen estos estudios.
Aislamiento social. Este colectivo tiende a estar aislado (sólo se juntan los que tienen Síndrome Down entre ellos, mientras que debería estar integrado con los demás colectivos).
Satisfacción de sólo algunas de sus necesidades. La mentalidad social existente es que se trata de niños con cuerpos de adultos, pero esto no es cierto, se trata de personas con gustos acordes también con los de las personas adultas.
4. Aplicación práctica
Iniciativa social actual
- Fundación Catalana Síndrome de Down: Mejorar la calidad de vida de las personas con Síndrome Down y otras discapacidades intelectuales, posibilitar su total inclusión en la sociedad y conseguir el máximo grado de dignidad, respeto, autodeterminación y bienestar.

5. Educación social e intervención educativa
Dentro del sistema de Servicios Sociales:
- Servicios sociales primarios
- Servicios sociales especializados: actuaciones directas con este colectivo
Asociaciones específicas de personas con Síndrome Down
Contexto escolar: los educadores sociales están accediendo a estos puestos, pero existen pocos profesionales aún, por lo que la figura que hasta ahora podemos encontrar es el de maestro de educación especial.

Hasta aquí, y según mi punto de vista, debo decir que si bien me puede quedar más o menos claro qué es el Síndrome Down, por qué no es una enfermedad (es un síndrome) y que características tiene; debo decir que no me queda tan claro cuáles son las actuaciones que se llevan a cabo con este colectivo.
Considero que es un error en el que estamos cayendo muchos de los compañeros, y en que eincluyo a mi propio grupo: siendo el título de la asignatura "Intervención" se nos está yendo la parte más relevante del proyecto para centrarnos en aspectos como legislación, que no son tan interesantes.
Personalmente, una prima mía es profesora de educación especial y sé que labores realiza en un centro de educación especial; si bien, no tengo muy claro por qué también hay niños con Sindrome Down o algún otro tipo de retraso mental en los colegios "normales"; y no quiero ni muchísimo menos que se me entienda mal: sólo que no tengo tan claro de qué viene esa diferenciación, por qué se integra a estos niños y no a todos (si depende de una escala, de la economía de sus respectivas familias, del centro); ni sé cómo llevan a cabo su enseñanza en estos centros normalizados. Me puedo figurar que siguen una adaptación curricular, pero no sé quién la diseña, con qué apoyo cuenta el profesor que se encuentra con uno de estos niños en aula...
Por otro lado, también se mencionaron una serie de asociaciones que luchas por estas personas, pero tampoco se dijo qué actividades se realizan: si se trata de talleres, de actividades "extraescolares" especializadas, si son simplemente grupos de ocio con la supervisión de monitores... Y sin conocer esto, tampoco sé cuál es la función ni del trabajador social ni la del educador social con respecto a este colectivo.

La exposición de los compañeros continuó con una entrevista en "El Hormiguero" de Pablo Pineda, y posteriormente con una breve exposición de una profesora de educación especial y 4 personas con algún tipo de minusvalía (síndrome down y retraso mental).

Con respecto a esta parte debo decir que me resultó "chocante" (como imagino que a muchos de mis compañeros) la actitud de esta maestra. Si bien, no es ni para bien ni para mal: creo que muchos esperaban que hablase con mucha delicadeza a sus alumnos, que los tratara como "pobrecitos", y no fue así en absoluto, sino todo lo contrario, y por ello "chocó".
Creo que si actitud es la correcta porque si estamos tratando de decir que hay que "normalizar" a estas personas en la sociedad dentro de sus posibilidades, esa es una manera de hacerlo, no obstante si considero que estaba en una actitud un tanto "defensiva" que no comprendí muy; además nuevamente heché en falta algo más de información sobre qué se hace con ellos: qué se propone, qué les falta, qué necesitan...

No obstante, y a modo de conclusión final, valoro mucho el trabajo de mis compañeros y todas las personas que allí asistieron para completar esta ponencia ya que resultó bastante amena.

martes, 6 de abril de 2010

Exposición sobre personas mayores


En primer lugar y antes de comenzar la reflexión, me gustaría felicitar a nuestros compañeros, ya que han realizado una exposición muy amena; y sirviéndome de las preguntas que han propuesto, voy a realizar esta entrada de blog.
En primer lugar, se nos preguntaba por qué consideramos que las personas mayores son marginadas en nuestra sociedad. Pues bien, esa respuesta es más o menos sencilla. Si las personas mayores son desprestigiadas y marginadas en nuestra sociedad, es porque con el capitalismo y la sociedad de consumo, todo aquello que no es productivo (es decir, que no trabaja y genera dinero) no es válido; de forma que este grupo de personas, por tratarse de "jubilados" queda relegado.
Que esto sea sencillo de explicar no implica que sea justo ni muchísimo menos, además, ni siquiera se puede considerar de "lógico" en esta mentalidad, ya que es cierto que ahora no son productivos, pero se han llevado muchos años siéndolo y ahora tienen un más que merecido descanso.
No obstante, también debemos decir que este papel está quedando un poco obsoleto por dos razones: en primer lugar, porque el ritmo de vida actual requiere de unos abuelos que se hagan cargo de sus nietos, y en segundo lugar, porque al ser tendente la mayoría de población de esta edad, los bienes de consumo se están destinando a ellos. Es decir, si la mayoría de población pertenece a esta franja edad, es más rentable hacer cosas que puedan comprar las mayorías frente a las minorías, por lo que se, poco a poco, se está dando un cambio en el mercado.
Sin embargo, es cierto y no podemos dejar de mencionarlo, que esto es en el mejor de los casos, es decir, en aquellas ciercuentancias en que la persona puede valerse por sí misma, no en el caso de las personas mayores dependientes que entonces si se convierten en una carga adicional a la familia o en seguros usuarios de centros residenciales para la tercera edad.
Otra cuestión que se nos planteaba, era cómo podía evitarse la marginación de estas personas mayores, especialmente en aquellos casos en los que se trata de personas activas.
Principalmente considero que para perpetuar este estado de "actividad" en estas personas es muy importante que estas no pierdan forma física, es decir, que practiquen algún ejercicio de forma continuada/diaria, que les permita seguir "utilizando" su cuerpo y evitando enfermedades derivadas de la falta de movilidad y degeneración consecuente de los músculos y huesos. Y también que no pierdan los lazos sociales, de forma que sigan saliendo a realizar actividades de ocio (como ir al cine, al teatro, de viaje, a diferentes cursos, a cenar...). En definitiva, considero que se trataría de evitar que estas personas se encierren en sus casa, de promocionar y perpetuar la vida que han llevado hasta el momento; que la jubilación no se convierta en depresión o sentimiento de "minusvalía", sino que se vea y se trate como un merecido descanso, sin que por ello implique la pérdida de las favorables condiciones de vida anterior. Y todo esto ya sea desde el hogar que han tenido hasta el momento o desde una residencia en la que se encuentren viviendo.

Martes 23 de marzo de 2010


El pasado martes día 23 de marzo de 2010 no pude asistir a clase ya que fui invitada al instituto Valle Inclán, para hablar sobre mi experiencia en la carrera en unas jornadas de orientación profesional que están teniendo lugar en dicho instituto.
Ya que en parte estas charlas están relacionadas con la carrera y por ella no pude asistir a la exposición de mis compañeros, me gustaría al menos compartir mi experiencia en el blog.
Lo cierto es que me llamó poderosamente la atención la cantidad de personas que estaban interesadas en Trabajo Social, Educación Social o la conjunta. En un primer momento pensé que de estar allí estarían perdiendo otra clase y que por ello asistía tanta gente (alrededor de 30 personas); pero según nos informó José Luis (el orientador del centro), era la hora del recreo, por lo que realmente las personas que allí se encontraban era porque querían estar.
Nuevamente, y eso no fue ninguna sorpresa, la mayoría de los asistentes eran mujeres; y al acudir con mi cuñada (que es Trabajadora Social), la "pregunta estrella" de la sesión fue cuál era el sueldo medio de un educador o de un trabajador social.
Lo cierto es que considero, y así fue lo que expresé, que esta carrera es muy vocacional, y que realmente con ella no te vas a enriquecer de dinero, pero que sí puedes hacerlo personalmente, de espíritu y de mente.
Muchos, al igual que nos ocurría a casi todos cuando comenzamos la carrera, no tenían muy claro cuál era la diferencia entre las funciones del educador y las del trabajador social; así como cuáles eran las salidas profesionales que se obtenían.
Lo cierto es que en este punto yo misma me sorprendí, puesto que sabía que la pregunta surgiría y había llevado algunos documentos de distintas universidades de España que los citaban; y ciertamente eran muchos y muy variados.
Por último los chicos nos pidieron que contásemos alguna anécdota de la carrera o de lo laboral (a mi cuñada en este sentido, ya que yo carezco de esta experiencia). Y finalmente, tras conocer nuestros relatos, 5 de esas alumnas dijeron tener claro que era la carrera que querían cursar, por lo que tanto mi cuñada como yo, nos sentimos bastante "realidas" de haber contribuído, aunque fuese mínimamente a esta decisión o al menos a aclararles aquellos aspectos en los que pudiesen tener más dudas.

Exposición sobre violencia doméstica y violencia de género.


El pasado día 16 de marzo, mi grupo y yo expusimos nuestro trabajo sobre violencia doméstica y violencia de género.
En primer lugar, me gustaría hacer una pequeña crítica realista a nuestra propia intervención: lo cierto es que, en rasgos generales, leímos demasiado, nos detuvimos mucho en temas que no eran ni los más interesante ni los más relevantes (especialmente en lo que a leyes se refiere), y nos quedamos cortas de tiempo; no obstante, y para que no todo sea negativo, considero que expusimos todo lo necesario y más fundamental con respecto a la temática.
Dicho esto, me gustaría retomar un tema que salió en clase, pero que no dio tiempo a debatir demasiado: el maltrato de la mujer hacia el hombre. Por supuesto que el maltrato hacia la mujer, o lo que ahora llaman "violencia machista" (ya que "de género" no implica que sea del género masculino al femenino), es muy relevante y se cobra muchas vidas en nuestra sociedad. No obstante, es un tema que está "tan candente", que cuenta con mucho apoyo: desde lo mediático hasta programas muy específicos; sin embargo, el tema del maltrato hacia el hombre no se contempla más que levemente en el código penal.
Mi reflexión se centra en que si lo que pretendemos con esta lesyes de violencia machista es erradicar el machismo (valga la redundancia), no existiendo leyes específicas de "violencia feminista" (por denominarlo de algún modo), estamos también siendo machistas, por lo que caemos en un error. Me explico: hoy por hoy en nuestra sociedad no se considera que la mujer pueda hacer daño (o no está contemplado legalmente), de manera que el hombre que se encuentra en esta situación de maltrato queda desamparado y desprotegido, llegando incluso a ser humillado. ¿Es que acaso sólo el hombre puede ejercer violencia?, ¿no pretendemos hacer ver que todos somos iguales, por qué no se ampara entonces a las personas por igual y en consecuencia?
Hecha esta leve reflexión, quisiera además reflexionar sobre otro aspecto de similar índole: con nuestro tema también hemos tocado "la violencia doméstica"; y por lo que hemos podido leer al igual que ocurre en el caso de las mujeres (que se encuentran mucho más protegidas en este sentido), sucede algo semejante con los niños.
Es cierto que los niños son más vulnerables que los adultos, y que debemos velar por su protección; no obstante, nos estamos encontrando con una realidad cada día más latente acerca del maltrato que los hijos emplean contra sus padres (pudiendo ser estos personas de mediana edad o ancianos, tan vulnerables como los niños). Para éstos no se encuentran actuaciones específicas, sino que nuevamente nos tenemos que remitir al código penal, en el que se trata de una forma similar que la violencia ejercida entre dos desconocidos cuando esta no es la realidad, sino que este maltrato está también cargado de unas connotaciones psicológicas que otorgan un relieve muy diferenciado.
Con esta entrada no quiero sino mostrar mi desconcierto ante realidades que están sobreexplotadas (la violencia del hombre contra la mujer) frente a otras que ni siquiera se contemplan como algo específico. Por supuesto no con esto quiero decir que esté en contra de que se actue de la manera que se hace con la mujer maltratada, pero sí que considero que esa misma importancia que se le da, se le debería darse igualmente a otros tipos de violencia dentro del hogar.

martes, 9 de marzo de 2010

Artes marciales

El seminario que tratamos el pasado día 2 de marzo trataba acerca de las artes marciales.
Las artes marciales, fura de lo que muchos entendíamos por ellas, son multidisciplinares; es decir, no está únicamente orientadas a la defensa personal, aunque esa es una de sus premisas. Las artes marciales tratan de buscar y experimentar el concepto de armonía, el crecimiento personal; aunque se pueda emplear como defensa personal. La defensa personal es una de las técnicas, una de las funciones, pero no es su objetivo. Por ejemplo: tienen que ver con el instinto de supervivencia en lo que se refiere a la defensa personal, es cierto, pero en el mismo nivel que lo puede ser también la vivienda, la comida, el vestido… También tienen que ver con la búsqueda de la espiritualidad (no estamos hablando sólo de religión, sino del amor, la felicidad, el equilibrio personal…). Es también muy importante la meditación, ya que sin meditación no puede haber armonía.
Podríamos decir que las artes marciales, son en cierta forma, una filosofía, un estilo de vida: “Primero tienes que abandonar lo que crees que sabes”: creación de desapego, no hay que aferrarse a nada.
A lo largo de la vida, como bien explican las teorías críticas, nos encontramos con el conflicto: la confrontación entre dos realidades que suponen contrapuestas. Ante esta situación (ya se trate de conflicto físico, emocional, laboral…) las reacciones instintivas son la huída (pero entonces el problema sigue viniendo detrás), la violencia (pero crea agresión, malestar, tampoco es la respuesta); y una última opción, que es la que nos proponen las artes marciales: la protección de uno mismo, ya sea a través de las técnicas de defensa “Pudiendo ejercer violencia, no lo hago; a través de unos movimientos bloqueo al oponente y me protejo a mí mismo”, ya sea a través de la meditación y el conocimiento de uno mismo.
Si las artes marciales se practican como evasión, se sigue la huída, no nos ayuda; si se enfocan sólo a la violencia, tampoco, porque no nos ayuda a mejorar como personas. A todos nos interesa descargar nuestra agresividad, pero no experimentar sus consecuencias. Las artes marciales permiten aprender a estar, encontrarnos la situación de peligro y actuar con ella desde el deseo de no conflicto. Lo importante no es preservar TU vida, es preservar LA vida.
Premisas básicas:
- Hay que reconocer al ser humano como un ser orgánico, un ser vivo, flexible, que puede moverse con naturalidad, esto ayuda a fluir la energía y a sentirse bien dentro de ti.
- Activar mi capacidad a través de las tres verdades:
o La verdad universal: aquellas leyes que nos afectan por igual a todos (gravedad, inercia, acción-reacción).
o La verdad personal: tu propio cuerpo. Ser humano es alguien que se yergue y camina. (Hay que aceptar nuestras condiciones, no cambiarlas)
o La verdad del arte: el aspecto de la técnica
- La aceptación de la agresividad: la agresividad está dentro de todos nosotros, no podemos negarla. A lo largo de la vida hay que acumular experiencias que nos ayuden a crecer como personas; lo importante no son los títulos, sino la persona. Hay que trabajar cobre las emociones, y en ellas influyen los cinco elementos (movimiento elementales de la energía):
o El fuego cuando se consume alimenta la tierra  de la tierra surge el metal  el metal cuando se condensa produce agua  el agua alimenta la madera  la madera alimenta el fuego.
En el concepto budista “somos”, no “tú y yo” por separado. Para poder ayudar te tienes que mojar, te tienes que meter dentro. Es necesario tener energía y convicción.
Aproximadamente, esta la fue la información que pudimos recoger de este seminario, no obstante, muchos se pueden preguntar qué utilidad tiene esto para un educador social, o qué relación puede existir con la asignatura, pues bien, para ambas cuestiones creo que he podido encontrar una respuesta.
En lo que se refiere al propio educador social en sí, considero que este seminario es muy válido para demostrar que esta “filosofía” presente en las artes marciales es muy válida para el trato con el prójimo en varios aspectos:
- Para la correcta ejecución de las artes marciales, es necesario saber escuchar al otro, prever sus movimientos (sus reacciones) en función a lo que su cuerpo nos dice. Abstrayendo un poco esta idea, el educador social, al igualo que el trabajador social, trabaja directamente con los problemas de las personas, por lo que se hace esencial saber escuchar: no sólo con las “orejas”, sino también lo que nos dice su actitud, su posible ansiedad o no, sus miedos… todos los mensajes implícitos que puedan estar presentes en su discurso.
- Si las artes marciales no agreden al oponente, sino que lo bloquean sin causar daño, es porque el movimiento es un acompañamiento del otro. En ese sentido, el educador social también debe enfrentarse al otro saber dejar claro hasta donde se puede llegar con la intervención, qué es válido y qué no; y no puede ser algo traumático o dependiente, sino que esta acción se debe realizar desde el acompañamiento y la claridad
- Una de las últimas premisas que hemos descrito es que el budismo no considera el “tú y yo”, sino que entiende el “somos”: el educar social no es que deba hacer propios los problemas del otro, pues entonces se “quemaría” muy rápido, pero sí debe tener la cercanía suficiente como para poder decirle a alguien que no está solo ante una situación, sino que tiene un apoyo y que van a trabajar juntos.
En tanto que a la aplicación para la asignatura, y más concretamente para las personas con las que vamos a trabajar, considero que es también muy válida en el sentido en que debemos concienciar a las personas en que la huída o la agresividad (pagada con quien sea) no son las respuestas aceptables, sino que debe hacer frente a su situación a través de otros métodos. También es relevante la importancia de la meditación y el saber estar: muchas personas se enfrentan a múltiples problemas porque en el momento oportuno no se han parado a pensar que se le podían dar soluciones de mejores formas, (por ejemplo, cuando una persona debe dinero y pide un préstamo para solucionar sus deudas, acabando aún más endeudado).
Un último aspecto sencillo, pero no menos importante, es que como actividad extraescolar, las artes marciales pueden venir muy bien a aquellos niños con los que vamos a trabajar (aunque con todos en general); ya que supone un lugar más de reunión entre personas, se enseña una filosofía y un modo de pensar muy en la línea de la meditación y la reflexión y proporciona seguridad, a través de sus técnicas, sin emplear por ello la violencia, pudiendo prevenir actos violentos e incluso vandálicos.
He adjuntado a continuación un video, que no es de artes marciales, sino boxeo, pero que demuestra igualmente cómo un deporte, estando bien orientado y bien llevado, puede sacar a la gente “de la calle”, llevarlos hacia una vida más sana y saludable y ayudarlos en diversos aspectos de su vida.

http://www.youtube.com/watch?v=e5Yib3vq4Eg&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=4AeJ3y7v0Ow&feature=related

miércoles, 17 de febrero de 2010

Sesión 1 del 2º cuatrimestre


La sesión de hoy se ha dividido en dos partes: por un lado la evaluación del primer cuatrimestre, y por otro se ha continuado con el tema de exclusión y empleo.
Por lo que se refiere a esa “primera parte” acerca de la evaluación, haciendo un poco de autocrítica, considero que esta “llamada de atención” ha sido muy necesaria, pese a un sentimiento de molestia por parte de muchos de mis compañeros. Incluso considero que debería ser más “cotidiana”, es decir, aunque es cierto que los criterios de evaluación pueden consultarse a lo largo de todo el curso en la web CT, creo que más de uno, y me incluyo personalmente, al recibir comentarios positivos acerca de lo que estábamos haciendo, nos hemos confiado en que con eso bastaba; y no es así. De esta evaluación y los correspondientes comentarios que he obtenido deduzco que la línea de trabajo (es decir, los comentarios en sí) están bien, pero no es suficiente con eso, sino que hay que hacer bastante más: las actividades, las lecturas, un mayor seguimiento de lo que se hace en clase… (Y pido que se me corrija si me equivoco). Por tanto, aunque nos podamos sentir “dolidos” por una calificación baja, creo que debemos entenderla como una llamada a la realidad por nuestro propio bien y no como una ofensa o algo personal.
En cuanto a la propia temática de la asignatura, tratada en la segunda parte de la clase, hemos obtenido lo siguiente: el empleo supone un modo de integración en la sociedad, tanto es así que, por ejemplo, cuando nos preguntan qué somos, no respondemos nuestra religión, nuestra etnia, nuestra nacionalidad… sino que respondemos con nuestro empleo: Yo soy profesor, yo soy abogado, yo soy educador social…
No obstante, para la consecución de un empleo es necesario el conocimiento, un conocimiento cada vez más específico y superior que está “vetado” a una parte importante de la sociedad. De hecho en Andalucía, según los datos del censo de 2001 ofrecidos por el Instituto Andaluz de Estadísticas, menos del 20% de la población tiene algún estudio universitario. Ante esta realidad cabría preguntarse muchos aspectos: si es por recursos económicos, si es por falta de interés, por falta de promoción… Pero sea como sea, es una realidad. Si además de esto, consideramos que los puestos de trabajos que ofrecen mayor estabilidad, seguridad y recursos económicos (en la mayoría de los casos), son aquellos a los que se accede a través de diplomaturas o licenciaturas universitarias, obtenemos que es un porcentaje muy reducido el que puede acceder a ellos.
Esto, como ya comentamos en clase, y siguiendo textos trabajados con anterioridad que demostraban cómo los niveles educativos suelen “repetirse” de generación en generación; obtenemos que es “la pescadilla que se muerde la cola”, pues tenemos generaciones de características similares con similares empleos (o al menos del mismo “estatus” social y económico): de modo que los ricos se enriquecen, y los pobres se empobrecen.
Como también hemos comentado, hoy en día el acceso a los conocimientos, gracias a internet, es mucho más viable que hace unos años; no obstante, al no estar regulada o al menos no demasiado organizada esa información, es necesaria a su vez una mayor formación para discernir entre lo que es verídico o válido de lo que no.
Ante todo esto obtenemos la siguiente conclusión: lo que más nos integra en la sociedad y nos autorealiza como personas es un empleo estable que nos permita llevar una vida desahogada, especialmente en lo que se refiere a lo económico. Para acceder a un empleo de estas características es necesaria una formación (una serie de conocimientos) preferiblemente de tercer grado que proporciona la educación adecuada. No obstante, esta educación no está generalizada a la población, sino que se reserva a bajos porcentajes y como es a raíz de la desigualdad como se genera la marginación, y la consecuente exclusión en su caso; se crea un sesgo en la población. Toda esta información necesaria, podría o puede adquirirse a través de los medios de comunicación, siendo internet una herramienta más que adecuada. No obstante, puesto que es mucha la información que circula y no es toda ella verídica, en vez de facilitar este aprendizaje, lo dificulta, requiriendo otros conocimientos previos que permitan discernir entre lo que es cierto y lo que no.
Siendo esta la realidad, lo más lógico es pensar que la labor de un trabajador social o un educador social debería ser la concienciación, apoyo, seguimiento… de procesos educativos en personas excluidas o en riesgo de exclusión, dadas las grandes ventajas de la formación. No obstante, lo cierto es que la realidad no es tan sencilla, sino que se dan una serie de circunstancias que complican la labor docente: una vez pasada la “edad escolar” nos sobrecargan con hipotecas, compromisos familiares, necesidad de un sueldo mínimo (que no es suficiente con los recursos económicos existentes en el momento); así como un tiempo del que no se dispone.
Por todo ello, es cierto que la intervención es compleja, y lejos de haber una solución “mágica” general, hay que tener muy en consideración las particulares características de cada persona (la edad, la situación familiar, los recursos de que dispone, la formación previa); un hecho que muchas veces puede pasarse por alto en la implantación de programas de intervención genéricos. Además, cabría trabajar desde la prevención, facilitando una serie de modalidades educativas más flexibles que las actuales; por ejemplo, mi madre es profesora de un instituto en el municipio de Camas; allí, para los alumnos que se catalogan, hablando mal y rápido, como “imposibles” para la ESO (puesto que no pueden seguir repitiendo más cursos), se han creado una serie de talleres laborales: jardinería, carpintería… (PCPI, otorgado por la administración) que están surtiendo muy buen efecto entre los jóvenes, puesto que se imparte desde el mismo centro (de forma que no pierden el contacto con los amigos, la propia institución educativa, la orientadora que ha llevado su caso y los chavales de la misma edad), pero a su vez se trata de una enseñanza más específica que se ajusta en mayor medida a sus expectativas. Si bien, esta “intervención” es algo puntual, pues yo misma trabajo en un instituto y no conozco nada semejante en mi centro, de modo que, nuevamente algo positivo que se plantea, resulta ser algo reservado para un porcentaje reducido de la población, que ha de solicitarse expresamente cuando ya “se han descarriado demasiadas ovejas”.